

El fenómeno de la pigmentación es una sucesión de transformaciones complejas partiendo de ciertas proteínas que, a través de diversas etapas enzimáticas, logran la oxidación de un aminoácido (la tiroxina) y dan lugar a la melanina, sustancia encargada de dar color al cabello, presente en la corteza del tallo.
Existen 2 tipos de melanina:
El cabello no se vuelve blanco; brota blanco si los pigmentos dejan de depositarse en la corteza.
La pigmentación es un fenómeno independiente que no está ligado al crecimiento del cabello.
Un cabello muy bien pigmentado puede estar enfermo, mientras que un cabello blanco puede ser
completamente sano.

Tratar de cambiar el color natural del cabello es una técnica tan utilizada por las mujeres desde la
antigüedad que se pierde en la memoria del tiempo. Las egipcias utilizaban el henna natural para colorearlo, lo cual hacen hasta la
actualidad.
Claro que la industria de los colorantes ha avanzado tanto que ahora podemos utilizarlos para aclarar al máximo el cabello o
oscurecerlo hasta el tono deseado sin sufrir complicaciones, ya que podríamos decir que han llegado a la perfección.
La coloración progresiva y gradual del cabello es un método de uso frecuente, utilizando tintes metálicos que tienen gran
aceptación para las personas que desean otro tono de cabello de una forma gradual para que el cambio estético sea menos
notorio ante los demás.
Este tipo de colorantes están formados por óxidos y sulfuros metálicos generalmente de plomo y plata, que se depositan sobre
el cabello, lo recubren y le devuelven su color oscuro. El color se mantiene sólo si el uso y la aplicación son continuos y
permanentes y aunque el resultado estético es aceptable, se considera menos eficaz que la coloración permanente.
La melanina es el pigmento que proporciona el color al cabello, aunque es resistente a los agentes oxidantes. Por eso es que el
peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) sea el agente más eficaz para decolorar el cabello, pues hace que la melanina del
cuero cabelludo libere oxígeno y el grado de coloración es proporcional al oxígeno liberado. Los decolorantes para uso
doméstico suelen contener hasta 6% de peróxido de hidrógeno y se utilizan normalmente asociados a una solución de
amoniaco.
La decoloración es un método muy agresivo para el cabello, por eso debemos leer cuidadosamente las instrucciones que se indican
en la caja del tinte, estar al pendiente de proteger al cabello teñido con bálsamos y aceites especiales para evitar la porosidad y el
maltrato del cabello. Con estos sencillos cuidados podemos mantener una cabellera sana y con un excelente brillo, aunque el
cabello esté teñido. Todos los tintes ahora se eliminan fácilmente con un buen champú al lavarlo por dos ocasiones y después
utilizando un buen acondicionador para evitar que, al desenredarlo, se quiebre.

